Diseño regenerativo y mínimo impacto
Plantar cortavientos con especies nativas, recoger agua de techos y devolver nutrientes mediante compostaje cierran ciclos locales. Evitar cementos innecesarios, preferir tornillos recuperables y reusar madera con historia aligera la huella. Señalética hecha a mano, sobria y clara, guía sin invadir. Programar descansos del terreno, rotando áreas de uso, regala respiro al suelo. Cada gesto pequeño, repetido por años, devuelve salud a la ladera que nos hospeda.